
POR QUÉ ELEGIMOS SER AGENTES INMOBILIARIOS?
Que buena pregunta, ¿verdad? Siendo agente inmobiliario o no, empresario o no, creo que nos olvidamos de lo realmente importante. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Cuál es nuestro propósito?.
Cuando me reuno con algún agente veterano o con alguién que quiere convertirse en agente siempre empiezo de la misma manera
¿Por qué? ¿Porque quieres convertirte en agente inmobiliario/a?, ¿por qué empezaste como agente hace años?
Las respuestas son de lo más variopintas: “Ganar dinero”, “crecer”, “ser dueño de mi tiempo”, “tener calidad de vida”, “me encantan las casas”, “siempre me pongo a mirar en idealista”
Cada cual tiene la suya.,pero… ¿es esto suficiente? ¿Es ese el propósito real?
Normalmente, sobre todo cuando imparto workshops, los agentes se centran muchísimo en el cómo:, es decir cómo captar más, cómo conseguir más contactos, cómo mejorar el speech, cómo cerrar más operaciones, cómo, cómo,………
Y está bien, es necesario.,pero seamos honestos: ¿de qué sirve saber el cómo si no tienes claro el por qué?
Construir tu carrera solo con formación es como intentar construir una villa de lujo empezando por el tejado. Spoiler: acaba en ruina… literal y metafóricamente.
Digamos que tu propósito es el cimiento. Sin cimientos las casas se vienen abajo. Tu propósito es aquello que es lo suficientemente fuerte para que comiences con fuerza tu carrera inmobiliaria, la desarrolles y en lo cuál te apoyes cuando flaquees, porque tenlo claro esto pasará. Un propósito débill no será suficiente para que consigas todo aquello que te propongas.
Ser agente inmobiliario no va solo de comisiones, de libertad horaria o de crecer. Cuando la profesión se vive con propósito, cambia todo:
✔ Acompañas a familias en momentos clave de su vida. Pasas a ser parte de su historia.
✔ Creas experiencias irrepetibles,inolvidables, no solo transacciones, ventas.
✔ Generas confianza y reputación, no solo ingresos
✔ Atraes, no persigues
Sí, somos profesionales, pero también somos guías, mediadores, confidentes, estrategas y, a veces, hasta psicólogos (sin el título… y sin la tarifa, desgraciadamente).
Recuerdo una vez que pregunté en un workshop.
Yo: “¿Por qué elegiste esta profesión?”
Respuesta: “Porque me gustan las casas.”
Y entonces le repondo: “Las casas no te van a recomendar ni te van a mandar mensajes agradeciéndote e gran l trabajo que hiciste.. Las personas sí.”
Silencio. Y no del incómodo, sino del que hace que la cabeza estalle.
Ya lo dije antes, con otras palabras, pero lo dije, tú por qué será tu motor, pero lo principal en este caso es que sea real, auténtico, y puede estar relacionado con: tu familia, tu crecimiento personal y profesional, ayudar a otros, construir libertad financiera, crear impacto en tu zona.
La motivación va y viene, unos días es más alta otros más baja, sin embargo tu propósito puede ser también la gasolina que prenda el motor de tu motivación. Cuanto más grande es tu propósito tu motivación la tendrás siempre en niveles altísimos.
Y ahora te haré la pregunta:: ¿ Cuál es tu propósito ?
- Tómate 5 minutos, inspira, cierra los ojos y siente.
No tiene que ser el que suena mejor. Sino el que te mueve de verdad. El que te hace levantarte cada mañana… incluso cuando llueve, hace frío y tu café parece necesitar otro.
Si esto resuena contigo, estás en el lugar correcto.
Déjame un comentario con tu “por qué” o escríbeme si quieres unirte a la próxima sesión donde trabajamos esto en serio: propósito, visión, foco y ejecución.
Nos vemos arriba porque este sector no está reservado para los mejores, sino para los que deciden serlo.
